Hugo Grocio

Hugo Grocio

 “Un Estado es una corporación perfecta de hombres libres, unidos para disfrutar de derechos y ventajas comunes “                                                          Frase de Hugo Grocio

       (Huigh van Groot; Delft, Países Bajos, 1583-Rostock, actual Alemania, 1645) Jurista y diplomático holandés. Nombrado historiógrafo de Holanda (1603) y síndico pensionario de Rotterdam (1613), cayó en desgracia y fue condenado a cadena perpetua por ser partidario del arminianismo y de Oldenbarnevelt. Logró huir del castillo de Loewenstein (1621), en el que se hallaba preso, y refugiarse en Francia, donde fue protegido y nombrado embajador en Suecia por Luis XIII. En 1604 escribió De iure praedae, tratado que permaneció inédito durante dos siglos. En 1609 publicó Mare liberum, obra en la que defendía el principio de la libertad de los mares frente a españoles, portugueses e ingleses. Su obra más famosa, De iure belli ac pacis (1625), es un alegato contra la esclavitud y un intento de prevenir y reglamentar las guerras, y constituyó uno de los primeros códigos de derecho internacional público. Grocio está considerado como uno de los padres del derecho internacional y como el creador de la escuela racionalista del derecho natural, que definió como uniforme y universal, derivado del carácter racional del hombre.

Hugo Grocio es el gran defensor del Estado absoluto. Inaugura una nueva corriente sobre el Derecho natural, el iusnaturalismo inmanentista. Para él el hombre es social por naturaleza, por lo que las normas de convivencia que hay en la sociedad son naturales, e inherentes al ser humano, y constituyen objeto de derecho positivo. Estas normas, por el hecho de ser naturales, ni se pueden cambiar, ni se pueden discutir. Propone el pasaje de un derecho metafisico, a uno racional en “de iuris belli ac pacis”.

Como el hombre es social, Grocio sostiene que deben existir valores minimos e indiscutibles, no por mera convención. La sociedad debe buscar esos principios inmutables para mantener el orden. Dichos principios basados en la naturaleza racional y social del hombre, son instaurados por Dios, y ni éste podria cambiarlos. De estos primeros principios se pueden ir deduciendo los demas matematicamente. Segun si una ley se deduce de estos principios abstractos, podemos saber si es justa o no.

La sociedad es para el la asociacion perfecta de hombres libres para proteger sus derechos y por común utilidad.

 Principales obras:

  • Mare liberum (1609)
  • De iure belli ac pacis (1625)
  • De veritate religionis Christianae (1627)
  • Introducción al estudio de la jurisprudencia holandesa (1631)
  • Via et votum ad pacem ecclesiasticam (1642)
  • Annales et historiae de rebus belgicis (publicada en 1657)
  • De iure prade (publicada en 1868)

Bases Filosóficas:

Para muchos autores la obra de Hugo Grocio tiene antecedentes en la obra de Francisco Suárez en donde la distinción entre el bien y el mal no se debe a la voluntad arbitraria de Dios, ni al hombre, sino que es una distinción racional ¨Ningun legislador humano, como dijera el propio Grocio, ni siquiera el propio Dios puede hacer qeu lo malo sea bueno¨ (Sabine, p. 53)Como Suárez Grocio explicará el tema de la soberanía referido al consentimiento de las comunidades y coincide con el autor español en que se debe separar la filosofía de la Teología.

Según Carpintero Benitez, Hugo Grocio, protestante para la época sostiene que las cosas es eclepcito porque afirma por un lado que las cosas poseen en sí mismas su propia bondad o maldad, en este sentido conservaría por un lado la tradición objetivista o nominalista. Sin embargo al mismo tiempo afirma que las conductas solo reciben su calificación moral por el mandato que las ordena o prohibe y por esta razón también combina el elemento voluntarista.

Es decir que Grocio mantiene una tesis objetivista – ética en contra de las tesis voluntaristas, más progresistas para la época (p. 262)

A lo largo del siglo XVII se fue extendiendo entre los iusnaturalistas la opinión según la cual la actitud objetivista en moral es propia de los católicos que para mantenerla, recurren a la ficción de sostener que existe una ley eterna divina a tenor de la cual cada acto recibe su naturaleza moral que resultaría de este modo inmutable y eterna, tanto como lo es la misma ley eterna de Dios¨.